E-Golft: “Quizas, quizás..¿quizás?”

E-Golft: “Quizas, quizás..¿quizás?”

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Mi padre es un refranero tenaz. Uno de los que más usaba en mi infancia: “Dime con quién andas y te diré quién eres” ha persistido durante el resto de mi vida, como la marca  a hierro caliente que recibe el novillo en la lactancia.  Probando esta semana  el E-Golft de Volkswagen, otro de esos refranes ha merodeado en mi memoria….!A la tercera…va la vencida”.

Este es el tercer auto eléctrico que pruebo en el 2015. La primera experiencia a bordo del pequeño Fiat 500e, a pesar de muy divertida, casi me provoca un “conato de infarto”, debido a la ansiedad por la autonomía, o como en ingles le llaman “renge anxiety”.  Luego llegó el Kia Soul EV, que con casi 105 millas de rango combinado en manejo mixto, si bien calmó en algo la ansiedad de quedarme sin carga en el medio de la autopista, no es ni en lo más remoto, un auto divertido para conducir.

Esta semana ambos mundos han convergido en el E-Golft, un auto que puedes disfrutar al manejar, y con una batería que no se descarga con solo encender los indicadores para cambiar de carril. Este es el primer auto eléctrico Volkswagen, un fabricante que pudo elegir entre muchos otros modelos para desarrollar su primer eléctrico, pero apostó con acierto a uno de los autos pequeños de mejor venta en el mundo entero, el Golft. Volkswagen ha preferido seguir el camino de otros fabricantes, “disfrazando” uno de sus modelos de auto eléctrico, y así aprovechar toda la estructura de fabricación ya en funcionamiento. El E-Golft es extremadamente parecido por dentro y por fuera al Golft regular, que con la exitosa y versátil plataforma MQB, permite que su conducción sea entretenida, con excelente estabilidad

El conductor puede elegir entre 3 modos de manejo,  Normal, Eco y Eco +. En esta última de las opciones, el auto consume solo 55KW, desactivando el aire acondicionado, pero ofreciendo completo poder de aceleración si fuera requerido. Algo que nos agrada del Golft eléctrico, es una de las innovaciones introducidas para poner en manos del conductor cierta responsabilidad. Si bien una opción similar existe en otros eléctricos, donde cambiando la posición en la palanca de cambios el mo tor entra en modo de “frenado” y la necesidad de usar los frenos disminuye acrecentando la velocidad de carga, en el R-Golft el conductor puede determinar la cantidad de frenado en el motor, cambiado sucesivamente la posición de la leva de cambios. De esta forma, auto y conductor tienen una interacción más activa, simulando en algo (y salvando todas las distancias) la conducción de un auto estándar.

Nuestras travesías en el E-Golf fueron todas urbanas. Este auto tiene una autonomía de 70 a 90 millas, comparable con otros autos eléctricos en el mercado, sin embargo,  notamos que la capacidad de recarga mientras se conduce es admirable. Con alto precio ($36,265) que puede ser mitigado por varios programas estatales y federales de estímulo, el E-Golft si bien se distingue por su dinámica de manejo, no pasa de ser otro auto eléctrico de rutina exclusivamente urbana. Como muchos de sus similares, funcionaría muy bien como segundo auto en casa, pero aun, no apto para sobrepasar los imprevistos y desatinos de nuestra agitada vida.

El futuro de los autos eléctricos se está condimentando en la actualidad, y el cocinado requiere de paciencia, como un buen caldo de lentejas  y chorizo.  Volkswagen ha entrado en el mundo de los eléctricos no por puro paseo en la pasarela.  Su inversión en investigación y desarrollo sobrepasa los 11 billones, buena parte destinados a soluciones en tecnologías de baja emisión.

Este ha sido mi tercer auto eléctrico de prueba en un año. No hay que dárselas de Isaac Newton para saber que estamos asistiendo lentamente, a la transformación más radical en cuanto a nuestras habilidades de locomoción en más de una centuria.  ¿Sería este mi auto eléctrico de uso diario?…respondamos con melodía…“Quizás, quizás…¿Tesla?”.

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